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Testosterona, ciclismo y rendimiento, una buena pero compleja relación

cycling 655565 1280La mayoría de ciclistas quieren más potencia, más rendimiento, mejor recuperación post esfuerzo y un peso lo más liviano posible. ¿Es realmente posible conseguir esto? Complicado, complicado a menos que la genética acompañe o que se trabaje a nivel físico y psicológico adecuadamente.

La relación entre la potencia que el ciclista requiere y el peso corporal es directa: a mayor musculatura mayor potencia pero más peso corporal, que reducirá la velocidad del ciclista. Por otro lado, la adecuada relación entre carga y recuperación es determinante para conseguir una óptima adaptación y evitar los estados de fatiga. Aquí la testosterona, el cortisol y los niveles altos o bajos de ambos tienen una incidencia directa. La respuesta hormonal a un proceso anabólico (fase de recuperación) está vinculada a la testosterona (entre otras hormonas) y la fase catabólica o de mantenimiento de  la disponibilidad energética por el cortisol (entre otras hormonas).

Vamos a hablar de la testosterona y de su relación con el ciclismo, que viene de lejos y es compleja en si misma. Hemos oído hablar mucho sobre testosterona y dopaje pero el hecho indiscutible es que la testosterona es una hormona esencial ya no en el ciclismo y el alto rendimiento sino en la salud de las personas.

¿Qué es la testosterona?

Es una hormona esteroide presente en hombres. También está presente en las mujeres pero en menores cantidades, que puede ser  entre 40 y 60% menores. Es la principal hormona sexual masculina y con un papel clave en la salud. Su síntesis controla el eje hipotálamo-hipofisario-testicular y se incrementa linealmente en respuesta al ejercicio o se observa un descenso que puede llegar a ser hasta de un 40% en función de  las cargas de trabajo físico y el agotamiento que conlleva.

 

¿Puede beneficiar al ciclista?

Esta hormona promueve la síntesis de proteínas, reconstruye tejidos y desarrolla la musculatura, por lo tanto se aumenta en fuerza y capacidad de almacenar glucógeno en el tejido muscular. Esto interesa al ciclista en gran medida, ya que los depósitos de glucógeno son finitos y el ciclismo necesita de grandes cantidades de energía disponible al momento.

El ejercicio de alta intensidad aeróbica estimula el aumento de testosterona en sangre durante y después del ejercicio, cosa que tendrá efectos positivos en el rendimiento del deportista. Pero el exceso de ejercicio, lo que se llama el sobreentrenamiento, la reduce hasta un 40% menos. El entrenamiento mesurado es esencial.

Los análisis de testosterona y cortisol durante las fases de entrenamiento o competición son importantes. De esta manera podemos controlar el exceso de ejercicio físico y/o estrés psicológico, aumentando o reduciendo cargas.

¿Y si tengo la testosterona por encima de los niveles óptimos?

Pensar que tener por encima es mejor no es muy acertado, pero es una dinámica de pensamiento que se repite siempre. De forma natural es muy difícil de sintetizar y mas bien tiende a ser por un proceso de enfermedad.

Durante la competición se disgregan proteínas corporales por efectos múltiples donde hormonas como el cortisol aumentan. La disminución de la testosterona está relacionada con el aumento excesivo de las cargas de trabajo muscular. Encontrar el cortisol elevado y  la testosterona disminuida nos tienen que hacer ver que el deportista se está sobreentrenando.

Un exceso de testosterona, que podría parecer adecuado, está relacionado con mayor agresividad, comportamientos no controlables y actos “sin sentido” muchas veces relacionados con la competición (agresiones en carrera). Pero también reducción testicular, calvicie y problemas de hiperplasia de próstata.

¿Causa doping el exceso?

¿Quien no se acuerda de las declaraciones de Landis cuando dio positivo en un control anti-dopaje? Dijo: “Mi cuerpo produce el exceso de testosterona”. Después del positivo en el Tour de Francia su declaración se basó en “No existe doping, porque lo único que pasa es que mis parámetros fisiológicos de testosterona y epitestosterona son altos, como los de cualquier deportista de élite, y en casos especiales como el mío, y por motivos naturales, ese índice es aún mayor y esto me viene ocurriendo desde mi época juvenil”.

Difícil de creer después de ver lo sucedido en ese Tour. La testosterona está dentro de la lista de agentes de dopaje y se analiza de diversas formas. La Agencia Mundial Antidopaje (WADA) afirma que cuando la concentración de testosterona es 6 veces mayor que la de epitestosterona se puede considerar que se está ante un positivo en dopaje.

¿Existe algo que la aumente de forma natural y sin causar doping?

Aunque aún sin evidencia científica existen algunas plantas con abundantes alcaloides, algunos de los cuales tienen efectos sobre el aumento de la testosterona. En concreto hablamos de una, de la Ashwagandha (Withania Somnifera), usada para combatir el insomnio y la depresión pero que en algunos estudios (pocos hasta la fecha y basados en animales de laboratorio) se visto una mejora de un 15% en los niveles de testosterona.

Nadie creyó a Landis después de verlo llegar a meta el dia anterior completamente agotado con su recuperación “milagrosa” y la victoria “sospechosa” del Tour, pero esto da pie a dejar ver qué efectos sobre el cuerpo humano produce la testosterona.

En conclusión, es seguramente la regulación del ejercicio en cargas de trabajo, descansos, alimentación adecuada y bajos niveles de estrés es lo que mantendrá la testosterona en niveles adecuados u óptimos. La administración de complementos alimenticios basados en la Ashwagandha u otras plantas con alcaloides anabolizantes como la witaferina aún están en fase de investigación y puede llegar a ser peligrosa su administración.

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